De un tiempo a esta parte, se viene viendo la necesidad de rediseñar la escuela para acomodarla a las necesidades del siglo XXI. Todos somos conscientes del cambio de la sociedad y de como nuestro mundo ha evolucionado en apenas dos décadas. La escuela tal como la vivimos hace treinta años está obsoleta porque atendía a las necesidades de aquellos años o porque todavía servían los modelos que se implantaron en los años 50. Pero la nueva sociedad, más moderna y con un panorama tecnológico impensable hace 20 años, exige destrezas distintas. Los coches, la forma de adquirir billetes para las vacaciones, el ocio; en fin, todo ha evolucionado de manera considerable. Si la escuela no evoluciona, la relación de ésta con el mundo actual será inexistente. Es por ello, que se empieza a hablar de diseñar la escuela del futuro, una escuela acorde con los tiempos que vivimos. Han sido varias las tendencias educativas que han aparecido últimamente, no es que sean demasiado modernas porque algunas tienen más de veinte años y de otras ya se hablaba cuando yo estudiaba magisterio (hace más de treinta años). Lo que ocurría entonces era que sólo se ponían en práctica como experiencias piloto porque no se veía necesario cambiar. Pero lo que parecían utopías son ahora no sólo una realidad sino una necesidad.
Hay muchas personas reacias a estas nuevas técnicas de aprendizaje, tanto padres como profesores que siguen creyendo que lo que debe hacerse es estudiar y sabérselo todo para así aprobar y todo lo demás son tonterías, pero os propongo la siguiente reflexión: Si es tan sencillo y seguimos dando clase como en nuestros tiempos...¿Por qué ha aumentado el fracaso y abandono escolar? ¿Si tan bueno es el antiguo sistema y los alumnos no son más tontos que antes, por qué los resultados son peores? Las nuevas tendencias: Inteligencias múltiples, aprendizaje cooperativo, aprendizaje por proyectos o aprendizaje basado en problemas no pretenden, como muchos piensan, que se cambien los contenidos que se dan, pretenden que se cambie la forma en la que los alumnos adquieran dichos contenidos, es decir, que se cambie la metodología.
Nuestro centro ha hecho un apuesta fuerte por el aprendizaje cooperativo. Estoy seguro que a muchos de vosotros os suena, pero ¿en qué consiste?...No voy a colgaros un extenso documento sobre ello porque os espantaría, simplemente os voy a dejar un pequeño reportaje en vídeo para que entendáis en qué consiste. Si alguien está interesado en profundizar sobre el tema os aconsejaría que leyeseis alguna de las publicaciones de Pere Pujolás que, quizás, sea una de las mayores autoridades sobre el tema. También podéis buscar algo sobre la madre Montserrat del Pozo o sobre J. Antonio Marina. Pongo dos enlaces a sendos vídeos sobre el tema.
El aprendizaje cooperativo




