Hace unos días me comentaron lo difícil que resulta explicar a los
padres de alumnos el tema de las competencias. A veces he pensado que no sé
quién inventa cosas y sobre todo definiciones que con sus enrevesados vocablos
pretenden torturar a esta pobre gente que somos los maestros. Es cierto que
muchos padres y profesores no aciertan a entender que un alumno con
sobresaliente de media puede no ser competente. Si dices esto te toman por loco
o por algo peor.
Me vino a la memoria un compañero de clase que tenía cuando
estudiaba segundo de BUP (¡Mi madre, sí que hace años!). Le llamábamos
“Placita” que es lo típico para un niño algo retraído, poco dotado para los
deportes pero buen estudiante (el
empollón) y que por ende se apellidaba Plaza. Una de las asignaturas en las que
sobresalía (sobresalía en todas pero especialmente en ésa) era física. Era la
persona a la que todos acudíamos para resolver dudas y sobre todo para que nos
dejase los problemas ya resueltos; tarea ardua conseguirlo pues como buen
empollón siempre respondía “Hazlos tú”.
Había terminado el verano y empezábamos a asimilar que el curso
había comenzado. Los recuerdos del verano todavía estaban presentes y en un
intercambio de clase surgió la discusión de las piscinas y tirarse de cabeza,
que si era mejor de un manera, que si era mejor de otra, bla, bla, bla.....
Placita entró en la conversación y uno de los que estábamos charlando le dijo
que su opinión no era muy importante (no con esas palabras pero sí con ese sentido)
porque el había estado en la misma piscina y no le había visto tirarse de
cabeza. La conversación empezó a calentarse con que síes y que noes. Placita
calló, se subió al asiento del pupitre y realizó una asombrosa demostración
tirándose en plancha al suelo. Se la pegó, estaba claro.
Lo que muchos no llegábamos a entender era cómo el alumno que más
sabía sobre la fuerza de la gravedad y que mejor resolvía los problemas sobre
la caída libre de los cuerpos, no fue capaz de prever los resultados de su
estupidez.
Placita era muy listo y puede que hasta inteligente pero nada
competente.





